lunes, septiembre 01, 2008

Los Nazis en México

Publicado por David Martz


Datos revelados hace pocos meses han provocado que la historia que se conoce sobre el papel de México en la II Guerra Mundial diera un giro de 180 grados. Nuestro país no solo participó en la guerra en respuesta por el ataque a un barco petrolero. En 1938, un año antes del inicio de la guerra, Adolf Hitler no solo miraba a países europeos como objetivos para la expansión del Tercer Reich, también tenia especial interés por México y sus recursos en especial el petróleo y que finalmente utilizó para poner en marcha su equipo bélico.

Lo anterior se revela en el libro “Los Nazis en México”, del periodista Alberto Cedillo quien a lo largo de diez años investigó en los archivos secretos que el Departamento de Estado de EU desclasificó en 1985, y en los registros de nuestro país como los que se encuentran en la Secretaría de la Defensa Nacional y en el Archivo Nacional.

Según el autor, cuando el presidente Lázaro Cárdenas expropió la industria del petróleo, Adolf Hitler y Benito Mussolini fueron los únicos y primeros clientes de lo que sería PEMEX; el resto de los países hizo un boicot. Nuestro recurso natural era de suma importancia para quien era llamado “Mein Fuhrer” a grado tal que envió a México a agentes de muy alto nivel y de mucha confianza, para asegurarse el suministro. Tanta obsesión tenia que le ofreció a Cárdenas del Río obligar a Inglaterra a que le condonara la deuda a México y que se generó por recuperar lo que es nuestro.

En el libro mencionado, también se da cuenta de la conformación del primer cártel de droga y que la integraron nazistas, funcionarios federales y gobernadores de los estados, entre ellos, el de San Luis Potosí, Gonzalo N. Santos. Se hace referencia a la operación política promovida por el Tercer Reich para que el llamado dedazo que elegía al nuevo presidente de México cayera sobre uno de los políticos que simpatizaban con el nacional socialismo. Y finalmente así ocurrió, aunque no el que tenían en la mira, el dedazo señaló a Miguel Alemán, quien por un amorío con una espía nazi se opuso a la declaración de guerra por parte de México y desde la Secretaría de Gobernación facilitó las operaciones de los nazis.

También existen páginas que relatan el cómo la XEW se convirtió –como lo menciona Alberto Cedillo- en “La voz de Goebbels para América Latina” a fin de difundir información a favor de los nazis y que fortalecía la simpatía que la mayoría de los mexicanos sentían por Alemania y su Fuhrer. Se da cuenta de los planes para eliminar a los judíos residentes en México, de las operaciones de la Gestapo y de los pequeños grupos de juventudes hitlerianas.

¿Qué hubiera pasado si Alemania hubiera vencido a los aliados? Adolf Hitler extendería el Tercer Reich hacia América y México sería el primer país en donde ondearía la bandera con la cruz esvástica; “Los Nazis en Mèxico” nos muestra que había bases y condiciones casi sólidas como para que se diera un “Desfile de la victoria” del dictador por el Paseo de la Reforma, era un escenario probable y con seguridad prevista por los EU precisamente por la magnitud de la injerencia nazi en nuestro país y en las altas esferas del gobierno mexicano.